ESTUDIOS BIBLICOS

 

Familia Cristiana

Dedicar tiempo a la familia

Dedicar tiempo a la familia
¿No pueden sacar tiempo? Fabríquenlo.

por Mimi Knight

  Después que el huracán katrina? golpeara nuestra ciudad, mi esposo, mis cuatro hijos y yo nos encontramos sin electricidad, teléfonos o agua. Los días que siguieron los pasamos tratando de abrirnos paso al mundo exterior a través de los centenares de árboles derribados. Trabajábamos codo a codo todo el día frente al garaje, aserrando y arrastrando árboles, y pasábamos las noches acurrucados junto a las velas, con un radio transistor como nuestro único vínculo con la civilización.

Todo esto suena muy terrible, considerando especialmente el calor de agosto y los insectos de Louisiana. Pero al mismo tiempo, sin televisión, computadora, teléfonos o Internet, descubrimos algo que casi habíamos olvidado: que pasar tiempo juntos como familia es algo divertido.

Cuando finalmente salimos, pasamos un mes con el hermano de mi esposo, y aunque teníamos teléfonos y electricidad, estábamos en una ciudad donde no conocíamos a nadie. Los chicos no tenían clases ni actividades después del colegio. Mi esposo y yo no teníamos empleos. Desayunábamos, almorzábamos y cenábamos juntos, leíamos la prensa en voz alta, paseábamos juntos, hacíamos juegos de mesa, pasábamos tiempo en el parque, y nos sentábamos en el patio para ver la puesta del sol. Nuestro hijo de diez años habló por todos cuando dijo: "Sé que el huracán fue algo malo, pero nunca me había divertido tanto con mi familia".

Un mes más tarde, cuando nuestra ciudad se volvió de nuevo habitable, reabrieron las escuelas. Mi esposo volvió a trabajar, comencé un nuevo trabajo a medio tiempo y los chicos reanudaron muchas de sus actividades. Pero estábamos firmemente determinados a no olvidar las lecciones que habíamos aprendido durante nuestro "tiempo muerto".

Ahora venía lo difícil. ¿Cómo podríamos evitar que nuestras vidas se llenaran tanto, que nos impidiera pasar tiempo juntos?

Esto es lo que nos está ayudando a lograrlo.

Intencionalidad: Los tiempos han cambiado desde los días en que la mayoría de las familias tenían dos padres: una mamá que se quedaba en casa, y un papá que trabajaba de 9 a 5. Las familias hoy son más complejas. Los padres sin pareja, las familias en que ambos trabajan, la cantidad de actividades escolares después de la casa, y las distracciones que hay en el hogar, tales como la computadora, los Playstations® entre otras, significan que el tiempo junto como familia no es algo que sucede "con facilidad y a menudo".

Propóngase hacer del tiempo juntos como familia una prioridad. Planifique tiempo para estar juntos, e insista en que los niños participen. Es posible que éstos no siempre se sientan emocionados por la idea, al comienzo. Pero piense en sus recuerdos favoritos de la niñez, y encontrará que la mayoría de ellos giran en torno al tiempo que pasaba con su familia, no importa lo frecuente o infrecuente que fuera eso.

Calidad y cantidad: Cuando se les pregunta a los niños: "¿Qué hace una familia feliz?", la respuesta es casi unánime: "Pasan tiempo juntos". Según los expertos, el mito de que una gran cantidad de tiempo puede ser sustituido por una menos frecuente "calidad de tiempo", simplemente no es verdad. Karen Dockrey, autora del libro Bold Parents, Positive Teens (Padres valientes, adolescentes confiados), lo expresa de esta manera: "El tiempo diario es irremplazable. Cinco minutos cada día es mejor que cinco horas un sábado o un grandioso viaje de la familia. Las grandes porciones de tiempo sólo son efectivas si existe ya una relación como resultado de pasar tiempo juntos cada día".

Comer juntos: De acuerdo, cenar juntos todos las noches de la semana no parece ser práctico para la mayoría de nosotros. Pero expertos en temas familiares, tanto cristianos como seculares, concuerdan en que los hijos que crecen en hogares en los que los padres y los niños se sientan juntos a la mesa tres o cuatro veces cada semana, tienen menos probabilidades de experimentar con drogas y alcohol, y menos inclinados a tener sexo premarital. ¿Por qué razón? Porque es menos probable que tengan una sensación de vacío o de falta de aceptación y amor. Hay, incluso, una correlación entre el comer juntos como familia, y el éxito en el colegio.

El tiempo de la comida es una oportunidad para hablar de los asuntos del día, y para ventilar cualquier queja que haya surgido durante la semana. Pero tengan cuidado de tratar las cosas de manera divertida y despreocupada. No utilice el tiempo de la comida como una oportunidad para inculcar modales en la mesa ni para reprender a los niños frente a una audiencia. Mantengan al mínimo distracciones como la TV o los teléfonos. Realmente, es una buena idea declarar una moratoria en todos los aparatos electrónicos hasta que hayan terminado de comer.

Orar juntos: Jesús promete en Mateo 18:20: "Donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Creo que esto tiene un doble significado para las familias. Sé que algunas de las respuestas más efectivas a las oraciones se han producido después de haberme arrodillado con mi esposo y mis hijos para orar juntos. Más que una rápida plegaria antes de las comidas, el tiempo de la oración puede ser una oportunidad para conectar los corazones de todos, y para saber qué motivo de preocupación hay en la mente de cada uno. Oren cuando vayan a la escuela en la mañana o antes de irse a dormir en la noche. Comiencen una agenda de oración en la que puedan anotar y revisar las peticiones de oración y los asuntos que les preocupan, y asegúrense de dar gracias a Dios, juntos, cuando reciban la respuesta.

un tiempo particular para cada uno: Antes de tener a nuestros hijos, mi esposo y yo hicimos la promesa, que una vez que los tuviéramos pasaríamos tiempo a solas con cada uno de ellos, lejos de la competencia natural de los otros hermanos. Le sorprenderá lo mucho que nos ha ayudado a conocerlos.

Diez actividades para hacer juntos

Hornear y cocinar. Alarguen el tiempo de comida de su familia, ayudando en la preparación de las comidas juntos. Hagan galletas o dulces para regalar a sus vecinos y familiares.
Trabajo en el patio. ¿Por qué no hacer de la tarea de rastrillar, cortar el césped y la jardinería un día familiar? Planifiquen un premio al final, como pedir una pizza o salir a comer un helado.
Hacer trabajo voluntario. Pasen tiempo juntos y ayudando a personas en su comunidad que tengan necesidades.
El club familiar del libro. Vayan a la biblioteca y soliciten algunos ejemplares del mismo libro. Los padres o los hermanos mayores pueden leer para los más pequeños. O, simplemente, lean todos juntos: los niños de todas las edades (y ustedes también) disfrutan de la lectura de una buena historia.
Turismo local. Les aseguro que hay muchos lugares en su comunidad que todavía no han visto. Llamen a la oficina de turismo de su ciudad, y pidan información en cuanto a parques, zoológicos y museos que puedan visitar juntos.
Actividades al aire libre. Los parques públicos son un excelente lugar para que la familia pase tiempo junta. Hagan planes para tener un día de bicicletas, caminata o de paseo en canoa.
Juegos de mesa. ¿Qué mejor cosa que un juego de Clue® en familia? Otros juegos adecuados para la familia son el Boggle®, Cattergories®, Taboo®, Pictionary® y el viejo y favorito Monopoly® Busquen las versiones para los menores y diviertánse grandes y chicos al mismo tiempo.
Juegos caseros tradicionales. Hay muchísimos otros juegos que se pueden jugar en la casa. ¿Qué tal el famoso juego de esconderse o la búsqueda de objetos antiguos de la casa?
Barbacoa. Si conocen a una familia que tengan niños de la misma edad que los suyos, invítenla para tener una barbacoa. Algunos de los recuerdos más queridos de mi niñez son el haber jugado Patea la Lata en el patio trasero de la casa, mientras los padres se sentaban y conversaban en el patio al final de la tarde.

  Películas de la familia. A los niños les encanta ver cómo eran ellos en el pasado. Preparen palomitas de maíz, apaguen las luces y vean algunas dispositivas, fotos viejas o videos de vacaciones de hace cinco años. Los comentarios que surjan mientras ven los recuerdos los mantendrá entretenidos toda la noche.

<< Volver a Familia Cristiana