Avanza Mujer

 

 

Si yo no me muevo, nadie lo hace

Pastora Ana Castets

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Esta suele ser la queja de las mujeres respecto a sus maridos o sus familias, pero también los varones se quejan que sus esposas no se mueven. 2°Reyes 4:8

Depender de otros

En esta situación nos encontramos con hombres y mujeres que no se mueven si otra persona no les da la aprobación.

Puede ser que esperen al marido para preguntarle qué preparar para comer. Son personas que esperar el empuje de afuera para accionar.

Una mujer decía “Yo le pregunto a mi marido que le gustaría que me ponga cuando vamos a salir, también le pregunto que le gustaría comer, le pregunto todo porque compartimos TODAS LAS COSAS”.

Son personas que dicen: “DECIME, ¿QUÉ HAGO?” Esto se llama dependencia. Hay muchas mujeres y varones que tienen esta actitud de depender. Una cosa es compartir algunas decisiones pero otra cosa es estar dependiendo del otro.

Hemos nacido dependiendo de nuestros padres, si o si los necesitábamos para vivir. Hasta que empezamos a transitar la independencia. En el mismo momento en que aprendimos a caminar. Cuando empezamos eso, empezamos a transitar el traspaso de la dependencia a la independencia.

Muchas personas se quedaron en la dependencia, se pudieron independizar en algunas áreas pero en otras no.

Salir de la dependencia

A pesar de que muchas personas se deciden a dejar de ser dependientes, les cuesta mucho. Cuando se ponen en pareja quieren compartir tiempo con el otro, les gusta ser amadas y poder amar, sentirse bien. La situación se complica cuando hay dependencia, cuando pasa a estar tan pendiente de lo que el otro le dice, lo que el otro le indique para vivir.

Esa pareja que nació para complementarse y entenderse, empiezan a tener conflictos.

Dependencia por temor a quedarse solo

Por miedo a estar sin el otro, asfixia a su pareja. Le pregunta todo el tiempo que hacer, cómo, dónde, etcétera. Se pone “pesada”, es insistente por su gran temor a quedarse solo.

Leí el caso de una pareja que se aman realmente, pero que el marido seguía a ella a todos lados, hasta dentro de la casa. La justificación de él es que la ama tanto que quiere pasar todo el tiempo con ella. Pero ella estaba asfixiada.

Muchas veces el temor a quedarse solo, lleva a la persona a soportar maltratos, infidelidades y violencia porque necesitan al otro. No porque le guste que le hagan eso, sino que lo hace por miedo a estar sin la otra parte.

Predisposición a dejar que el otro decida todo

Puede ser que sea un marido, una esposa, una madre o una amiga. Pero la persona dependiente siempre va a encontrar de quién depender. Dejar que el otro decida tiene que ver con las cosas simples como la comida y complejas como un cambio laboral.

La persona dependiente cree que el otro toma las mejores decisiones y es inteligente pero él no. No se sienten capaces de tomar buenas decisiones.

Las inseguridades los termina convirtiendo en esclavos de la otra persona.

Personalidad dependiente

De alguna manera y en algún momento se crea la personalidad dependiente. Algo pasa en la vida que nos hace quedarnos en el papel de dependientes.

La dependencia viene de los años más tiernos, desde chicos.

Tal vez sean hijos que nunca sintieron la seguridad de contar con alguien que se ocupe de ellos durante la niñez. Una hijo de padres separados, o un hijo de una mamá independiente que trabaja para darle lo mejor a sus hijos, pero pone una persona que cuide a sus niños. Por la cabeza de ellos, puede pasar la idea de que su mamá no va a volver, que su mamá se murió, y es algo que sucede cuando la mamá llega tarde varias veces, cuando todos los días se retrasa por alguna razón diferente. Se genera en la criatura un sentimiento de incertidumbre.

Son situaciones que van taladrando la autoestima de los niños que reciben este tipo de trato.

Relación reglamentaria

Una mamá que se ocupa del cuidado de sus hijos. Lava, plancha, los baña, les revisa la tarea, les hace la comida, los lleva al colegio, le dice que es linda. Cumple el rol de madre reglamentariamente y le da todo lo que ella cree que es bueno para su hijo.

Pero cuando los hijos quieren jugar con la mamá, cuando quieren conversar con ella no pueden porque siempre está ocupada. De esta manera, también se le genera incertidumbre en cuanto al amor y al afecto. Comienzan a preguntarse “¿Será que mamá me ama?” aunque en algunos aspectos la madre expresa amor por medio de “ocuparse de ellos”, necesitan recibir el amor fuera de lo reglamentario.

Es necesario fijarse que es lo que necesitan nuestros hijos, para no generar una incertidumbre en cuanto al afecto. Por más que la mamá le diga “Te amo”, si no le presta atención cuando la hija quiere dibujar junto con ella, empieza a sentir esa incertidumbre, empiezan a sentir falta de seguridad.

Sobreprotección

Se da sobre todo en los hijos únicos o en los más pequeños, o como yo que tengo tres mujeres y el último varón. Ese está criado como en una caja de cristal. No importa el orden de nacimiento, pero si se le da un cuidado especial que al resto. Ahí se puede caer en la sobre protección.

Todos hacen algo para que ese hijo pueda alcanzar todos sus sueños, sus metas. Le preparan el camino para hacerle creer que siempre alguien se va a estar ocupando de él o de ella durante toda su vida.

¿Qué pensamientos elegimos?

Ese hombre que fue sobre protegido durante su niñez y forma pareja con una mujer que tiene actitud maternal, le va a ser ideal. Porque alguien se va a seguir ocupando durante su adultez, le va a seguir preparando el camino para que pueda vivir. Será dependiente de la esposa, esperará que ella haga cosas por él.

Generalmente las personas que están bajo dependencia, tienen temor a que el otro se vaya, a que el otro lo engañe. El problema surge cuando la pareja tarda diez minutos mas de lo normal en volver, entonces en su cabeza empiezan los pensamientos negativos. Piensan todo lo malo, alimentan su cabeza con malos pensamientos.

Hay que revisar que tipo de pensamiento estamos permitiendo que se aloje en nuestra mente cuando nuestro esposo nos dice que no, cuando no te da el espacio que querés. Pensar lo bueno, te trae resultados de bendición, porque la palabra de Dios dice “en esto pensar, en lo que es bueno, en lo que tiene buen nombre”. Elegí pensar lo bueno, elegí pensar con la mente de cristo.

Incluir al otro

La Biblia está llena de mujeres que podrían haber sido dependientes pero eligieron la independencia.

La mujer sunamita le dijo al esposo, HAGÁMOSLE un cuarto al profeta. Era una mujer decidida pero incluía al otro. No se manejaba sola, sino que acordó con el marido. Ella habló y pregunto, consultó con su esposo para hacer algo. tomaba decisiones en conjunto con el esposo, compartieron la decisión.

Más adelante dice que cuando el chico se enferma y estaban en el campo, el hombre dijo “llévenselo a su madre”. Por lo general, y hoy pasa eso, lo normal culturalmente hablando es que las mujeres se ocupen de esa tarea. Fueron criadas para ocuparse de lo interno, del hogar, pero los hombres fueron criados para ocuparse de lo externo a la casa. Cuando algo sucede adentro del hogar, se ocupa siempre la esposa.

La mujer sunamita, rompe el molde y le dice al marido para hacer algo. Pero también cuando dijeron que llevaran al niño a su madre, ella lo tuvo hasta el medio día en el momento que murió. Ella subió y lo puso en la cama del hombre de Dios y cerró la puerta. Llamó a su esposo y le dijo “Préstame un criado y una burra que ya vuelvo. Voy de prisa a ver el hombre de Dios”. Lo vuelve a hacer formar parte de una decisión que tenía que tomar o de una acción que tenía que ejecutar.

En la versión Reina Valera dice que el hombre le dijo a su mujer: “¿Para qué vas a verlo hoy no es sábado no es fiesta?, ¿Para qué vas a ir?” a pesar de que la Biblia no dice que el hombre sabía que su hijo habría muerto, sabía que estaba enfermo. La mujer le respondió: “PAZ”, “No importa”. Ella sabía que tenía que hacer algo y no se detuvo, no se puso a discutir, no se desenfocó de su propósito ni se enojó con el marido.

Ella se fue sola, con el criado. Se mantuvo en su posición, era una mujer decidida que no se quedaba.

Cuando el hombre recibió a su hijo enfermó se asustó y no supo que hacer. Es algo muy común en el hombre, no es algo que criticar porque es algo normal en ellos. Las mujeres tienen unas antenas diferentes para esas situaciones.

Conectadas con Dios

Esta mujer rompió reglas. Las mujeres fuimos formadas no solamente para tomar decisiones internas o que tienen que ver con el hogar. Sino que Dios también nos preparó para tomar decisiones con el mundo exterior.

Tenes que dejar de preguntarle a todos los demás, dejar de consultar qué hacer y qué no. Para tomar una decisión sabia tenes que aprender a conectar con la presencia de Dios.

El Señor quiere que seas una persona que acciona rápida y decididamente. No tenes que pensar mil veces las cosas, consultarle a todos y esperar a otro día para hacerlo. Dejar de esperar la opinión de otros o el empujoncito que viene de afuera para decidir.

La mujer dijo “Hagámosle un cuarto”, y así fue, se hizo rápido. Dijo “prestame un criado” y así fue, se fue con prisa.

Tenes que ir de prisa, rápido para alcanzar los sueños que Dios te dijo que te pertenecen. Cada vez que tomas una decisión con la sabiduría de Dios, hay bendición.

El enemigo sabe cuando te va a venir a molestar, sabe que cuando está al frente de una persona decidida no puede hacer nada, no podrá detenerte. Tenes que decidirte y las dudas, preguntas y todos esos pensamientos negativos no te van a poder detener. Porque vas con la seguridad que Dios te dio, tal vez tus padres no te dieron todo lo que esperabas o necesitabas, pero el Señor te dice “yo hago nuevas todas las cosas, sos la niña de mis ojos”.

Vos sos el que elige, Dios tiene todo para vos, solo tenes que tomarlo. Dar un paso de decisión y tomar todas las bendiciones que tiene para tu vida. Por eso el enemigo tiene intenciones de distraerte. Te trae pensamientos para confundirte, para volver a depender de tu marido, de tu mamá, etcétera.

No significa que tenes que descartar a tu cónyuge o descartar su opinión, sino que vos tenes que saber conectarte con la presencia de Dios. Tenes que desatar los milagros que Dios tiene para vos, es en su presencia donde el señor te revela las decisiones que tenes que tomar, vas a poder descubrir lo que es bueno para tu vida.

Intimidad en la presencia de Dios

Cuando lo busques a Dios, cuando busques su presencia, cuando leas, vas a conocer al Dios poderoso que tenemos. Si estas bajo los principios de su palabra, serás bendecido, pero si lo que estás haciendo no tiene que ver con su palabra, entonces no vas a tener bendición.

No alcanza con evaluar la opinión de los demás, tenes que escuchar la voz de Dios, halar con tus pastores y buscar sabiduría en gente que sabe conectarse con la presencia de Dios.

El ángel visita a María y ella queda embarazada por un toque del Espíritu Santo. Ella eligió conectarse con la presencia de Dios. No cuestionó lo que Dios le dijo, no puso en duda lo que el mensajero de Dios le traía ni tampoco se puso a evaluar lo que iban a decir en el barrio por ser soltera. Ella se conectó con la presencia de Dios y fue para adelante. Serás criticada junto con tu propósito, pero cuando te conectás con Dios, él te bendice.

También está la mujer que tocó el manto, que no se dejó influenciar por las costumbres de la época. No se dejó limitar con los comentarios y reglas que tenía la sociedad. En su propia mente podría haber estado el pensamiento “soy inmunda, no puedo ir a ese lugar”. Rompió con las reglas, pero no con las que vienen de la presencia de Dios, sino que conectó con la presencia de Dios y pudo tomar el sueño que ella tenía en su corazón y se pudo transformar en una mujer bien sana.

“Estoy esperando en Dios…”

Esta es una mentira que se dicen algunos hombres y mujeres para no tomar la decisión que tienen que tomar. No se conectan con Dios sino que esperan que el ángel les aparezca y les mueva el dedo para ver que tienen que hacer.

Cuando nosotras caminamos y tomamos decisiones cometemos errores, pero al menos nos decidimos a accionar. Muchas personas no se equivocan pero es porque nunca deciden, viven siempre en el mismo lugar en la vida.

Si nos equivocamos, lo corregimos. No hay que perderse la vida esperando que algo pase, hay que vivir la vida y avanzar. Pedirle sabiduría a Dios para que los errores cada vez sean menos, por mas que sean buenos para aprender, postergan la concreción del sueño.

Acercarse a su presencia

La mujer tuvo sabiduría porque dedicó una parte de su casa para la presencia del Señor. Hay un lugar que vos tenes que tener para conectarte con la presencia de Dios. Tal vez no sea un lugar físico sino un lugar en el tiempo de cada día, pero lo importante es que hay que tener el lugar para estar en la presencia de Dios.

Cuando se vio en problemas lo primero que hizo fue llevar a su hijo al lugar donde estaba la presencia de Dios, luego salió a buscar al hombre de Dios. Hay un momento y un espacio donde nos podemos conectar con Dios. Pero esa presencia no es limitada a los horarios que vos dispones para acercarte, sino que está con vos cada día de tu vida hasta el último momento.

Tomar decisiones sabias

Es tiempo de tomar decisiones sabias en la presencia del señor. No tenes que elegir acercarte a Dios un ratito en la iglesia, sino vivir cada instante de tu vida conectado con Dios. Cuando tengas que decidir no te va a llevar tiempo, porque lo vas a poder hacer con rapidez y sabiduría, lo vas a hacer de tal manera que todo va a estar conectado y serán decisiones sabias y rápidas que te traerán bendiciones.

La mujer tuvo que decidir rápidamente porque parecía que algo estaba muerto, pero ella supo que tenía que ir a la presencia de Dios a buscar vida.

Hay sueños tuyos que parecen que están muertos, hay decisiones que tenes que tomar pero no te animas, te sentis inseguro. Son cosas que postergaste por años, que tienen que ver con tu familia, con tu salud, íntimas.

Pero Dios quiere transformar la atmósfera de tu vida, el quiere transformar lo que parece que está muerto.

 

Todo eso que abandonaste porque creías que no lo ibas a lograr. Dios te dice que estás capacitado para hacerlo. Desató sobre tu vida todo el poder del Espíritu para que alcances todos los sueños de tu corazón y lleves de su bendición por donde te muevas.

Cuando vos te acercas a la presencia de Dios, te transformas en una persona decidida. Dejas de ser una persona quieta, Dios te dio todo para que vivas tu vida y dejes vivir a los demás.

El quiere que conquistes los sueños de tu corazón y que los demás puedan alcanzar los suyos. (Si copia este texto cite autor y web avanzapormas.com) 

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