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Mujeres Extraordinarias
Pastora Ana Castets

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2° TIMOTEO 2:20 “En una casa grande no solo hay vasos de oro y de plata, si no de madera y de barro, unos para usos mas nobles y otros para usos mas bajos. Si alguien se mantiene limpio llegara a ser  un vaso noble santificado útil para el Señor y preparado para toda buena obra.”

“El Señor me preparo para toda buena obra”. Todas somos creación de parte de Dios, hemos sido creadas para buenas obras. Todas hemos venido a este mundo con un propósito que ha nacido en el corazón de Dios. Siempre te recuerdo que somos reinas de nuestro Dios. Él quiere que te muestres como esa mujer que hace cosas extraordinarias diferentes a lo que hace la gente común.

No sos una mujer común

Tampoco has sido creada para ser uno más del montón, has sido creada por Dios para ser una mujer extraordinaria que va hacer cosas extraordinarias. Dios esta sacando de cada unas de el diamante que esta escondido, Dios esta sacando de adentro tuyo todas las capacidades y habilidades que no sabias que tenias y estaban escondidas.

Dios te fue a buscar en algún rincón de tu vida en medio de alguna circunstancia complicada o difícil para decirte “ese no es tu lugar donde tenes que estar”. Tu lugar es el lugar donde suceden cosas extraordinarias, dice Dios  “Yo te he levantado de lugares de abandono, de lugares de miseria, de llanto, de depresión. Te he sacado de esos lugares para ponerte en lugares de honra”. Dios te ha elegido para ponerte en lugar privilegiado. Te dice “paloma mía, princesa mía”.

Tenes que dejar lo común para ser una mujer extraordinaria

Por ahí nunca escuchaste esas palabras de parte de tus padres, pero Papá que te creo, te las dice al oído. Te levanta en sus brazos y te dice “hija querida sos lo mejor que yo he podido crear”. Hay mujeres que se pierden de sacar a luz eso extraordinario que ellas tienen dentro, hay mujeres que podrían ser extraordinarias pero son ordinarias. No lo digo en el sentido despectivo que a veces usamos de esa palabra, si no como mujeres comunes que pasan desapercibidas  por la vida.

Hay distintas características que tienen esas mujeres comunes:

  • Son mujeres por ejemplo que no quieren trabajar en si misma para encontrar lo poderoso que hay dentro de ella.
  • Son esas mujeres que escuchan: “tenes que prepararte, tenes que formarte, tenes que saber ministrar en sanidad interior”. Pero piensan: “¡uh! todo eso tengo que hacer, estoy tan cansada”. Cuando empiezan hacer algo, pensando que lo van a intentar, no lo van a lograr por que ya van como perdedoras, ya van sin las fuerzas necesarias para poder vencer todos los obstáculos.
  • Van pero para quedarse a mitad de camino, son mujeres que antes los desafíos que se le plantean en la vida o ante las posibilidades de salir de un lugar de anonimato y empezar hacer una mujer protagonista de su propia vida dicen: “es muy difícil, es mucho trabajo”
  • No quieren pagar el precio. Todo precio necesario para sacar fuera todo lo que Dios puso en tu vida lo tenes que pagar. Esto te beneficia a vos, y beneficia al reino de Dios.

Oraciones extraordinarias, vida extraordinaria
Hay mujeres que todos los días oran lo mismo y viven repitiendo las oraciones. No tienen oraciones jugadas, no dicen “Señor yo te creo que voy a tener riquezas extraordinarias y declaro que vienen a mi vida, a mi familia, a mi hogar”

Tenes que salirte del molde, no tenes que permitir que te amolden las oraciones, si no que cada día, cada semana puedas jugarte  con tu manera de orar. Declara: “Señor vos dijiste que por tu llaga soy sana: tengo que ser sana”. Él te ama y cuando vos le crees realmente mueve la mano de bendición sobre tu vida. Tenes que mover la mano de Dios a través de tu fe.
Hay mujeres que no pueden descubrir lo poderoso, lo extraordinario que Dios ha puesto en su vida por que se la pasan toda la vida corriendo detrás de los demás, o corriendo detrás de lo que los demás dicen que hagan. No tienen iniciativa, si vos le decís que valla a  la puerta, va a  la puerta,  pero por iniciativa propia no se mueve.

Si querés crecer y querés avanzar tenes que ser una mujer vista, no sos invisible. Tenes que ser una mujer invencible pero no invisible para nadie, ni sin quiera en la casa del Señor.

Para ser una mujer visible, tenemos que dar algunos pasos:
- En primer lugar, tengo que tener convicciones firmes. Si vos tenes claro que sos una mujer que va a realizar, que va a moverse en lo extraordinario. Lo que pasa que las mujeres un día nos entusiasmamos y al otro día se nos fue todo el entusiasmo, un día queremos estudiarnos todas las carreras, y al otro día no queremos hacer nada. Se nos fueron las fuerzas: “yo me propongo  que voy hacer una dieta”. Empeza  y consérvala después.
Si no tenes  firmeza en tu convicción un día sos esa madre paciente que puede escuchar a sus hijos  y puede dialogar con ellos y al día siguiente no escuchas nada y empezas a los gritos. Encima después te viene la culpa y decís: “otra vez volví a fallar, yo que quería ser una madre tranquila”. Te sentís que volviste a fallarte a vos misma. Es preferible que en medio de esas convicciones firmes metas la pata y vuelvas a hacerlo y no que un día estés diciendo quiero y al otro día digas no quiero.

Las mujeres de convicciones firmes son mujeres extraordinarias, son sólidas en lo que creen y hacen lo que otras no hacen, pagan el precio que otras no pagan y logran lo que aquellas que algún día no quieren y al otro día quieren nunca van a poder lograr.

Estas destinada a lograr las mejores cosas pero no depende de Dios, no depende de tu líder, depende de las convicciones firmes y de la seguridad que vos tengas, si Dios te ha dicho que el te a puesto como un vaso noble, un vaso de honra es por que el te ha llenado de su honra y de su nobleza  para lograr todas las cosas extraordinarias.

Segundo,  Mujer responsable: En lo que debe hacer y en lo que no debe hacer, es una mujer que se compromete y toma el compromiso con responsabilidad, se compromete a formarse y lo va hacer hasta que lo logre, se compromete a salir con sus hijos y lo va hacer, no que larga palabra y habla y habla.Una vez que esta dicho van a venir los reclamos sobre las palabras dichas, las declaraciones que hacemos, entonces tenemos que ser responsables en lo que hacemos y responsable en lo que decimos.
Las mujeres tenemos responsabilidad sobre nuestra vida y durante cierto tiempo sobre la vida de nuestros hijos, pero después llega un momento en que la vida de nuestro hijos la tenemos que soltar  para que ellos sean responsables de su propia vida. La vida que nunca deberíamos haber soltado nunca es la nuestra. Tenemos que hacernos cargo de nuestra propia vida, de nuestra felicidad, de nuestro propio bienestar y no cargárselo a los demás.
A veces nosotras nos hacemos cargo de media humanidad en lugar de hacernos cargo de nosotras. Hay mujeres que dicen: “Y lo que pasa que tengo que ocuparme de mi hijo”. El hijo vuelve alas doce del mediodía, tiene treinta años, es un vago de aquellos. Son las mamás que dicen: “Pero es mi hijo. El hijo es para la toda la vida” pero llega un momento que el nene se tiene que hacer cargo de su propia vida y nunca lo va hacer si siempre hay una mamá que esta sobreprotegiendo a su hijo.

Hay mujeres que quieren ser extraordinarias. Cuando termina el año o empieza el año dicen: “Señor  te prometo que voy hacer este curso, voy a viajar, voy a estudiar, voy hacerme control dental”. Se lo prometimos a Dios, pero, ¿Cuanto duro la promesa?

Tengo que ser responsable de mi misma, cumplí con lo que le prometiste a Dios, porque Dios no va hacer las cosas por que vos se las prometas o no se las prometas  pero las consecuencias vienen sobre nuestra propia vida.

 

Tercero, Mujeres firmes: Job decía: “determinaras una cosa y te será firme”, determinación  y responsabilidad hacen de una mujer, una mujer extraordinaria, una mujer diferente, una mujer que hace las cosas de acuerdo a lo que Dios le esta indicando.

Una mujer extraordinaria tiene una mente de poder. El poder de Dios dentro tuyo, si Dios dice que podes ser una mujer extraordinaria es por que puso dentro tuyo todo lo necesario para que puedas ser una mujer extraordinaria.

Vos tenes que ser una mujer experta. Si tenes una pelea con tu marido, hacele  una mirada espiritual o una mirada sobre natural a eso que esta sucediendo. Pensá “como puedo revertir a través de una mente de poder de Dios esta situación que esta aconteciendo dentro de mi pareja”. Lo que te esta sucediendo no glorifica a Dios, pero con tu mente de poder seguí declarando y seguí viendo el poder de Dios.

Una mujer extraordinaria es una mujer que va a poder con sabiduría de Dios analizar la situación y encontrar una salida, encontrarle una meta. Una mujer extraordinaria es una mujer que busca y encuentra la solución a todas esas dificultades que se le presentan en medio del camino. Jesús se manifestó como un experto, experto en amor, en salvación y en todo lo que tenía que hacer. De tal manera que se manifestó como un experto y a la misma muerte la transformo en vida y en vida en abundancia que nos alcanza hasta el día de hoy. El fue un experto en el amor, cuando parecía que todo estaba perdido, resucito al tercer día y nos dio la victoria sobre todas las cosas y a un sobre la muerte misma  a cada una de nosotras.

Dios dice que podes transformar la tristeza en alegría, podes transformar la confusión en mente de paz, la enfermedad en la salud, la enemistad en lazos de amor a través de nuestro Señor, podes transformar todas las cosas.

Tenes que soltar el pasado

No permitas que el mundo te siga marcando y te siga señalando por como eras antes de haber conocido al Señor. Hay gente que dice “Ahí viene la chismosa, ahí viene la llorona”. No permitas que te sigan llamando de esa manera. También hay mujeres que las siguen llamando así  porque a pesar de que conocieron Dios, a pesar que tienen a Dios en sus vidas son mujeres que siguen teniendo viejas actitudes o viejas manera de pensar. Mujeres que se victimizan, que por todo lloran, que se muestran como pobrecitas y que manipulan para tener gente a su alrededor. Lo único que tienen es un rato de abrazo y de compañía. A nadie le gusta estar con una persona que se queja todo el tiempo.

Cuando estas con una persona con fe, alguien que va para adelante, alguien que al problema siempre le encuentra la solución te sentís cómoda, no como la gente que te contagia la mala onda. Esas son las personas con las que nos gusta estar, son las que nos llevan a conquistar las mejores cosas.

Bucear en las profundidades de Dios

Es una mujer que sabe transformar lo negativo en positivo, que sabe transformar lo que no es, en lo que si es en el nombre de Jesús.
Hubo un momento en que Jesús le estaba enseñando a una multitud, y la multitud lo seguía y lo escuchaba. Él subió a una barca y se alejo de la orilla. A veces nosotras estamos buscando cerca nuestro lo que no esta cerca nuestro, el dice que se alejo de la orilla y se fue mar adentro. Allí  es donde están las mejores cosas.

Para el que sabe de pesca, los mejores peces no se encuentran en la orilla del agua. Si vas al mar o al río, sabes que en la orilla te encontrás con la mojarras que te sirven de anzuelo para lo que luego seguís pescando. A medida que te vas metiendo al agua, y el agua te pasa los tobillos a la rodilla y de la rodilla te paso la cintura, llega un momento donde solamente nadando vas poder andar. Cuando te vas metiendo mar adentro, si no sabes nadar sentís temor por lo que puede llegar a suceder, decís: “hasta acá llego y me vuelvo”.
El Señor te dice que tenes que meterte en sus profundidades, por que cuando te metes es cuando descubrís lo nuevo. Las profundidades de Dios no te producen el mismo temor que te produce el agua pero te produce temor también. Por que vas a meterte en cosas desconocidas, vas a metete en asuntos desconocidos.

Mujeres que se quedan a la orilla

Estaba el apóstol Pedro pescando y Jesús se le acerco cuando el no había pescado nada y le dijo: “voy al mar adentro, métete adentro por que acá en la orilla no pescaste nada, pero ándate a las profundidades que ahí vas a descubrir”. Cuando una mujer se queda en la orilla de la vida, son esas mujeres que dicen: “aunque sea voy a la reunión y escucho” “aunque sea una vez por semana oro”, con esa actitud se quedan en la orillita y no se meten en las profundidades que vienen de parte del Señor. Quieren ser extraordinarias y no quieren pagar el precio de meterse en las profundidades de Dios.
Llega un momento donde Dios te dice: “deja la barca y metete en las profundidades deja lo seguro, córrete de la comodidad y empezá a moverte y entra a lo profundo a buscar lo que yo tengo para vos”. Dice que en una casa grande no solo hay vasos de oro y plata, si no también de madera y de barro. Los distintos tipos de vasos que había en la época en que fue escrita la palabra. Hoy en día también te encontrás con distintos tipos de recipientes, todos pueden contener líquido o algún tipo de materia, pero no todos los recipientes pueden ser usados en todas las ocasiones.

Vasos de oro

 La Biblia no solo hablaba que había vaso de oro y de plata, también de madera y barro que iba conteniendo en su momento distintos alimentos o distintas materias.

El vaso de oro, es el vaso que nos pertenece tener a nosotras, es el vaso que usaban los reyes, era el vaso que usaban para servirse sus bebidas, era un vaso destacado. No era un vaso para retener el aceite, no era un vaso para retener la sal, no era para contener el agua, el vaso de oro era para uso noble.

Dios te dice que vos podes contener las cosas más sencillas, pero él te ha preparado para que además de las cosas más sencillas, contengas las cosas más nobles que están en su reino y las ha preparado para tu vida.

Los contenidos más nobles en vos

Toda la fe, todo el poder, todos los dones que vienen de parte de Dios están disponibles para todas aquellas que cuidan sus vidas como un vaso noble por que Dios no ha hecho acepción de personas. Dios no elige a quien darle lo mejor, Dios dice que para todas sus hijas tiene un lugar como vaso noble o como vaso destacado.

Nos da esa posibilidad si nosotras queremos, podemos utilizarlo. Para el Señor, cada una de nosotras somos tesoro, somos el tesoro del señor. A veces te lo dicen o te lo decís, pero tenes que hacerte esta pregunta: “¿Yo realmente creo que soy un vaso de oro precioso en la mesa de mi Dios, en la casa del Señor?”

Date el valor que te corresponde por herencia

Hay mujeres que no necesitan que la menosprecien porque ellas solas a si mismas se sacan valor, dicen: “yo por lo menos un vaso de plata soy”, por que creen que sus vidas no tienen valor, creen que sus vidas son comunes.

Dios te ha llamado para que seas un vaso de oro, dentro tuyo esta todo lo necesario para que vos puedas entender, puedas mostrarte al mundo como es ese vaso de honra que Dios ha dicho que sos a través de Jesucristo.

 

Como hija de Dios no podes pasar desapercibida, por que una mujer de Dios, es una mujer de victoria, no permitas que la circunstancias de tu alrededor te hagan ser una mujer común y corriente que vive como victima, que vive quejosa, que vive viendo lo negro en vez de ver la vida maravillosa que Dios nos da para vivir cada día. Tenés que declarar: “Soy una mujer extraordinaria que va a marcar lo extraordinario donde quiera que me mueva”.

 

 

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